V.I.D.: El Valor de la Innovación y Digitalización para el Enoturismo - Escuela Superior Enoturismo

El sector turístico ha sido un motor de crecimiento y desarrollo en prácticamente todos los rincones del mundo, hasta ese fatídico Marzo de 2020. A partir del cual ya conocemos más que de sobra lo que ha sucedido.

El enoturismo cómo un subsector de este, tenía un crecimiento constante año a año, tanto en cifras de visitantes cómo en el gasto medio del viaje con motivos enoturísticos.

Evidentemente las cifras de 2020 no serán nada halagüeñas, pero las perspectivas de futuro son muy alentadoras y positivas, pues esta práctica turística incluye generalmente todo lo que el viajero del futuro va a requerir:

  • Contacto con la naturaleza.
  • Actividad para público intergeneracional.
  • Ocio mezclado con un componente de aprendizaje (conocer el mundo del vino).
  • Turismo sostenible.
  • Poco masificado.

Con estas premisas, debemos seguir preparándonos para reiniciar la actividad enoturística, habiendo «hecho los deberes» y mejorando en muchos aspectos.

En nuestra jornada online, celebrada hace unos días, tuvimos la ocasión de contar con la participación de 3 prestigiosos profesionales del enoturismo: Lluis Tolosa, Alicia Estrada y Pilar Cruces, y con ellos hemos hablado del Valor de la Innovación y la Digitalización para el Enoturismo.

Las conclusiones y puntos a destacar más interesantes de esa tarde os las presentamos aquí resumidas.

El profesor Lluis Tolosa, nos definió 10 elementos de valor e innovación para el enoturismo, y os los presentamos a continuación:

  1. Exclusividad: Los centros enoturísticos deben estar preparados para ofrecer actividades más exclusivas, para un menor número de participantes, con aforos reducidos a los núcleos de convivencia.
  2. Conocer mejor el perfil del enoturista: Actualmente en España no existen estudios muy completos, ya que están sobre todo basados en los datos de Rutas del Vino de España y esto hace que todas las entidades que no están adscritas a una Ruta del Vino no están representadas.
  3. Personalización: Personalizar el servicio según cada tipo de cliente. No sirve un «café para todos». Hay que escuchar al cliente y sus necesidades para darles lo que desean.
  4. Segmentación: Elegir a qué público queremos dirigirnos. Y basar nuestra estrategia en esto. Es el punto más importante antes de empezar a comercializar, hacer una buena segmentación para ver a quien queremos dirigirnos: Extranjeros, Familias, Segmento Senior, Exclusivamente Winelovers… y así la tipología que consideremos, si nuestro esfuerzo comercializar va bien dirigido tendremos más éxito que si intentamos vender a todo el mundo.
  5. Contextualización: Es fundamental que empecemos a contextualizar mejor el momento de la actividad enoturística en sí. Hay que dejar de hablar tanto de fermentaciones, depósitos y procesos varios y empezar a hablar del Vino en otros contextos: Paisaje del Vino, Historia del Vino, Geología, Sociología… Igualmente pasa con las catas, no se puede hacer siempre lo mismo, hay que hacer más storytelling sobre la zona, la marca, la historia de la bodega…
  6. Valor de la Enogastronomía: Hay que incrementar más la presencia de la gastronomía en el entorno del vino. El vino es la bebida más gastronómica que existe, es la que más necesita ir acompañada de comida, entonces hay que fomentar acompañar la degustación con productos gastronómicos, o bien de la zona, o bien algo distinto que potencie el vino que estamos tomando.
  7. Satisfacción del visitante: A veces nos olvidamos de este punto que es el vital en cualquier actividad turística, esta satisfacción es fácil de medir cuando llegamos al siguiente punto… la compra.
  8. Compra: El enoturismo no es vender entradas a la bodega, no es vender sólo esa visita… Es «vender» imagen de marca y sobre todo vender vino, y atraer clientes y fidelizarlos con nuestra marca. Porque lo primordial que busca un enoturista es sentirse parte de un estilo de vida. Y con esto enlazamos con el siguiente punto.
  9. Lifestyle: El vino es parte de nuestra cultura, por lo que es parte de nuestro estilo de vida desde tiempos inmemoriales. Sí vendemos estilo de vida además podemos incrementar el valor de lo que estamos ofreciendo… Para quitar la sed tenemos el agua, no hace falta vino, para acompañar una comida sirve un vino corriente, pero lo que nosotros queremos dar algo más. Queremos llegar al corazón de quien nos visita.
  10. LTV Life Time Value: El valor de compra del enoturista ahora es muy bajo, porque parece que fomentamos atraer al visitante, «enamorarle» durante su visita a nuestras instalaciones, atendiéndole bien, ofreciéndole lo que necesita en ese momento, con un estupendo servicio… Y se marcha y cortamos toda relación con él, o cómo mucho dejamos a su elección que vuelva a saber de nosotros, si nos busca en redes sociales o similar. Este es el mayor error que podemos cometer, nosotros debemos ser proactivos, y tenemos que conseguir el contacto de ese visitante, no sólo de quien nos ha hecho la reesrva, sino de sus acompañantes. Y debemos mantener con ellos una relación continua a través de email marketing fundamentalmente.

Sí queréis escuchar de primera mano lo que nos han contado nuestros ponentes podéis hacerlo con este vídeo resumen:

 Jornada Valor, Innovación y Digitalización del enoturismo. Resumen.

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